El Ripollès es conocido como la "cuna de Cataluña" porque fue desde el monasterio de Ripoll donde el conde Guifré el Pilós inició la reconquista del territorio catalán en el siglo IX. Comarca pirenaica al noreste del Berguedà, ofrece un patrimonio monumental excepcional y naturaleza de alta montaña. Desde La Tor de Montclar, Ripoll queda a escasa una hora.
Ripoll: el monasterio fundacional de Cataluña
El Monasterio de Santa María de Ripoll, fundado en el año 879 por Guifré el Pilós, es uno de los conjuntos románicos más importantes de Europa. Su portada, esculpida en el siglo XII, es conocida como la "Biblia de piedra" por su riqueza iconográfica: escenas del Antiguo y Nuevo Testamento esculpidas con un detalle asombroso.
El claustro, de doble piso con capiteles historiados, es una joya del románico catalán. La villa de Ripoll conserva un centro histórico con la Plaça Gran porticada, el Archivo Comarcal y el Museo Etnográfico, que explica la tradición metalúrgica de la comarca.
Sant Joan de les Abadesses y el Santísimo Misterio
Sant Joan de les Abadesses alberga el monasterio homónimo, fundado en el siglo IX como convento de monjas. Su joya es el Santísimo Misterio, un grupo escultórico en madera policromada del siglo XIII que representa el Descendimiento de Cristo, único en Europa por su tamaño y calidad artística.
El puente gótico sobre el río Ter, con su torre medieval, completa un conjunto monumental que se puede recorrer cómodamente en una mañana. El pueblo conserva un ambiente medieval auténtico con calles empedradas y casas señoriales.
Camprodon: arquitectura elegante y galletas famosas
Camprodon, en la cabecera del Ter, es una villa elegante con el puente nuevo medieval (siglo XII), el monasterio de Sant Pere y una arquitectura indiana de gran belleza. La Plaça Dr. Robert, rodeada de casas señoriales con balcones de hierro forjado, es el centro neurálgico.
Camprodon es famosa por sus galletas Birba, elaboradas artesanalmente desde 1850 siguiendo la receta original. Visitar la tienda y llevarse unas latas es casi obligatorio. Los baños termales de Sant Antoni y las rutas por el valle de Camprodon completan la oferta turística.
Vall de Núria: santuario de montaña en cremallera
El Valle de Núria (2.000 m) es accesible únicamente por cremallera desde Ribes de Freser, lo que lo convierte en un lugar mágico y apartado. El santuario de la Mare de Déu de Núria, rodeado de picos de casi 3.000 metros, es un destino de peregrinación y excursionismo.
En invierno, la estación de esquí de Vall de Núria ofrece pistas familiares. En verano, las rutas de senderismo permiten subir a cumbres como el Puigmal (2.913 m) o descubrir lagos glaciares. El viaje en cremallera, atravesando bosques y gargantas, es una experiencia única.
Excursión desde el Berguedà: cultura y montaña en un día
El Ripollès y el Berguedà están conectados por la C-26 y comparten frontera natural en las cumbres del Pirineo oriental. Ambas comarcas tienen tradiciones comunes: ganadería de montaña, patrimonio románico y cultura pastoral.
Desde La Tor de Montclar, una excursión ideal incluye el monasterio de Ripoll por la mañana, Sant Joan de les Abadesses al mediodía y Camprodon por la tarde, con tiempo para un café y unas galletas Birba. Para quienes buscan montaña, el Valle de Núria requiere un día completo pero compensa con creces la inversión de tiempo.
Información práctica
1 hora en coche hasta Ripoll
Descubre el Berguedà desde La Tor de Montclar
Masía del siglo XV con piscina interior, ideal para grupos de hasta 20 personas
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