El Museu del Ciment Asland, instalado en la antigua fábrica de cemento de Castellar de n'Hug, es uno de los museos de patrimonio industrial más interesantes de Cataluña. Fundada en 1904 por Eusebi Güell, la fábrica Asland fue pionera en España en la producción de cemento portland y hoy es Bien Cultural de Interés Nacional.
Eusebi Güell y la fundación de Asland
La historia de la fábrica Asland está ligada a Eusebi Güell i Bacigalupi (1846-1918), industrial, político y mecenas de Antoni Gaudí. Güell, heredero de una fortuna textil, diversificó sus negocios hacia nuevos sectores industriales a finales del siglo XIX. El cemento portland, material constructivo revolucionario que permitía obras de gran envergadura, era entonces una novedad en España.
En 1901, Güell fundó la empresa Sociedad General de Asfaltos y Portland Asland, con la intención de producir cemento de alta calidad utilizando las abundantes reservas de piedra caliza del Berguedà. Eligió Castellar de n'Hug por tres razones estratégicas: disponibilidad de materia prima (caliza), energía hidráulica del río Llobregat, y cercanía al ferrocarril que transportaría el cemento a Barcelona y el resto de Cataluña.
La fábrica entró en funcionamiento en 1904. El nombre "Asland" es un acrónimo de "Asfaltos y Portland", aunque pronto la empresa se centró exclusivamente en el cemento. El producto estrella era el Cemento Portland Asland, de color gris característico, que se utilizó en la construcción de centenares de edificios modernistas de Barcelona, incluidas obras de Gaudí como La Pedrera.
Durante décadas, Asland fue la fábrica más importante del Berguedà, empleando a cientos de trabajadores y generando riqueza en una comarca tradicionalmente agrícola y ganadera. La fábrica funcionó ininterrumpidamente hasta 1975, cuando cerró por obsolescencia tecnológica y competencia de fábricas más modernas.
Proceso de fabricación del cemento portland
El museo explica de manera didáctica cómo se fabricaba el cemento en la fábrica Asland. El proceso, desarrollado en Inglaterra a mediados del siglo XIX, constaba de varias fases:
1. Extracción de la piedra caliza: La materia prima se extraía de canteras a cielo abierto cercanas a la fábrica. Operarios con picos y explosivos arrancaban bloques de caliza que se transportaban en vagonetas hasta la planta de trituración.
2. Trituración y molienda: Los bloques se trituraban en grandes molinos hasta reducirlos a polvo fino. Este polvo de caliza se mezclaba con arcilla en proporciones exactas (aproximadamente 80% caliza, 20% arcilla).
3. Cocción en hornos rotatorios: La mezcla se introducía en hornos cilíndricos rotatorios inclinados, calentados a 1.450°C mediante combustión de carbón. A esta temperatura, la caliza y la arcilla reaccionaban químicamente formando clinker, un material granular de color gris oscuro.
4. Molienda final: El clinker se enfriaba y se molía hasta obtener el polvo fino del cemento. Se añadía un pequeño porcentaje de yeso para controlar el tiempo de fraguado.
5. Envasado y distribución: El cemento se envasaba en sacos de 50 kg que se transportaban por ferrocarril hasta Barcelona y otros puntos de Cataluña.
El museo conserva maquinaria original de todas estas fases: trituradoras, molinos, hornos rotatorios (impresionantes cilindros de acero de 20 metros de longitud), silos de almacenamiento. Algunas máquinas se pueden activar en las visitas guiadas, permitiendo ver su funcionamiento.
La vida de los trabajadores: barracones y colonia obrera
Trabajar en la fábrica Asland era duro pero proporcionaba un salario estable en una época de escasez. En los años de máxima actividad (décadas de 1920-1950), la fábrica empleaba a más de 300 personas: operarios de hornos, maquinistas, mecánicos, canteros, transportistas, administrativos.
La empresa construyó barracones junto a la fábrica donde residían los trabajadores solteros. Las familias vivían en Castellar de n'Hug o en pueblos cercanos, y se desplazaban diariamente a la fábrica. El trabajo se organizaba en turnos de ocho horas, funcionando la fábrica las 24 horas del día.
Las condiciones laborales eran duras: calor extremo junto a los hornos, polvo de cemento que afectaba a los pulmones, riesgo de accidentes con la maquinaria. No existían medidas de seguridad comparables a las actuales. Muchos trabajadores desarrollaban enfermedades respiratorias (silicosis) tras años de exposición al polvo.
El museo dedica una sala a la vida obrera, con fotografías de época, herramientas de trabajo, uniformes y testimonios orales de antiguos trabajadores. Esta parte de la exposición humaniza la historia industrial, recordando que detrás de cada tonelada de cemento había personas que dedicaban su vida al trabajo físico.
El Tren del Ciment: ferrocarril histórico
Uno de los atractivos del museo es el Tren del Ciment, un ferrocarril turístico que recorre los 3,5 kilómetros que separaban la fábrica Asland de La Pobla de Lillet, donde conectaba con la línea férrea de vía estrecha de La Robla.
Este tren fue construido en 1914 específicamente para transportar el cemento desde la fábrica hasta la estación de La Pobla. Funcionaba con locomotoras de vapor y luego diésel, arrastrando vagones cargados de sacos de cemento. El trazado discurre paralelo al río Llobregat, atravesando bosques y ofreciendo vistas espectaculares del valle.
En 2005, el tren se recuperó como atracción turística. Hoy circula con vagones de época restaurados, tirado por una locomotora diésel histórica. El recorrido dura unos 20 minutos (solo ida), con salida desde La Pobla de Lillet y llegada al Museu del Ciment. El trayecto es panorámico y muy fotogénico, especialmente en otoño cuando los bosques se tiñen de ocres y rojos.
El tren funciona en horario reducido (principalmente fines de semana y festivos de abril a octubre). Es imprescindible reservar con antelación en temporada alta. El billete combinado (tren + museo) cuesta 8 EUR y es la mejor manera de vivir la experiencia completa del patrimonio industrial del Berguedà.
Visita práctica y cómo llegar
El Museu del Ciment Asland está en Castellar de n'Hug, en el curso alto del Llobregat, a unos 40 minutos en coche desde Montclar. Se accede por la C-16 hasta La Pobla de Lillet, y desde ahí por la carretera comarcal B-402 que sube a Castellar.
Horario: Abierto de martes a domingo de 10 a 14 h y de 16 a 19 h (horario de verano). De noviembre a marzo abre solo fines de semana. Cerrado en enero. Consultar horarios actualizados en la web del museo.
Precio: 5 EUR adultos, 3 EUR niños y jubilados. Entrada combinada con Tren del Ciment: 8 EUR.
Visitas guiadas: El museo ofrece visitas guiadas gratuitas incluidas en el precio de la entrada. Muy recomendables para entender el proceso de fabricación y la maquinaria.
Castellar de n'Hug es también el lugar donde nacen las Fonts del Llobregat, el manantial del río Llobregat. A 5 minutos andando del museo hay un paraje natural con cascadas y pozas donde mana el agua del subsuelo. Es un complemento perfecto para la visita, especialmente con niños.
Otros lugares de interés en Castellar: la iglesia románica de Santa Maria (siglo XII), el pueblo viejo con casas de piedra y tejados de losa, y varios restaurantes donde degustar cocina de montaña (trinxat, olla barrejada, carne a la brasa).
Información práctica
Martes a domingo 10-14 h y 16-19 h (verano)
5 EUR / Combinado con tren: 8 EUR
Primavera a otoño
40 min en coche
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