La Serra d'Ensija es una de las joyas menos conocidas del Pirineo catalán, una sierra alargada que se extiende entre el Alt Berguedà y el Alt Urgell. Con su punto más alto en el Puig de la Canal Baridana a 2.382 metros, esta montaña ofrece un carácter salvaje y solitario que contrasta con las rutas más transitadas de la región. Sus crestas rocosas, amplios pastizales de altura y vistas espectaculares hacia el Cadí y el Pedraforca la convierten en un destino perfecto para montañeros que buscan autenticidad y naturaleza en estado puro.
La Geografía de la Serra d'Ensija
La Serra d'Ensija forma parte de las sierras prepirenaicas que separan las cuencas del Segre y el Llobregat. Su nombre proviene del catalán "ensija", que significa "encía", posiblemente por la forma de sus crestas rocosas que parecen dientes. La sierra se extiende de este a oeste a lo largo de unos 15 kilómetros, creando una barrera natural entre valles profundos.
El Puig de la Canal Baridana, con sus 2.382 metros, es el punto culminante de toda la sierra y ofrece una panorámica de 360 grados absolutamente impresionante. Desde su cumbre, en días claros, se puede avistar el Montcau, el Montseny, los Pirineos centrales y, por supuesto, las imponentes moles del Pedraforca y la Sierra del Cadí. La geología caliza de la zona ha creado formaciones rocosas espectaculares, con canales, chimeneas y pequeñas cuevas que añaden interés al recorrido.
Los pastizales alpinos dominan las zonas altas durante el verano, salpicados de flores como gencianas, edelweiss y orquídeas de montaña. En las vertientes más húmedas, los bosques de pino negro y abeto se aferran a las laderas, proporcionando refugio a una fauna variada que incluye rebecos, marmotas, águilas reales y el esquivo urogallo.
Rutas de Ascenso a la Serra d'Ensija
La ruta clásica para alcanzar el Puig de la Canal Baridana parte del pueblo de Castellar de N'Hug o desde el refugio de Sant Jordi, situado a 1.740 metros de altitud. Desde el refugio, la ascensión sigue una pista forestal que pronto se convierte en sendero, adentrándose en un paisaje de bosques mixtos de pino negro y pino silvestre.
Tras una hora y media de marcha, el sendero alcanza la Collada de la Canal Baridana, a unos 2.150 metros. Aquí el paisaje se abre completamente, revelando las crestas rocosas de la serra. El último tramo hasta la cumbre requiere seguir la cresta hacia el oeste, con algunos pasos de trepada fácil (grado I) sobre roca caliza bien adherente. No es necesario material técnico, pero sí conviene tener experiencia en terreno de montaña y vértigos controlados.
Una alternativa más suave es la ascensión desde el Coll de Jou, que permite un recorrido circular por las crestas de la serra sin llegar necesariamente a la cumbre principal. Esta ruta transcurre por amplios pastizales y ofrece vistas constantes hacia el Cadí, siendo ideal para quienes prefieren caminar sin complicaciones técnicas. La duración total de la ruta desde el refugio hasta la cumbre y vuelta es de unas 5-6 horas, con un desnivel acumulado de aproximadamente 650 metros.
Flora y Fauna de Alta Montaña
La Serra d'Ensija alberga una biodiversidad excepcional gracias a su altitud y orientación. En primavera, los pastizales alpinos se transforman en un mosaico de colores con la floración de gencianas azules, ranúnculos amarillos, y las raras flores del edelweiss que crecen entre las rocas. Las laderas norte, más húmedas, acogen bosques de pino negro centenarios que han resistido siglos de tormentas.
La fauna es igualmente rica. Los rebecos son los habitantes más visibles de las crestas rocosas, moviéndose con agilidad por terrenos imposibles. Las marmotas, introducidas en los años 80, han colonizado las zonas de pastos y su silbido característico es frecuente durante el verano. En el cielo, águilas reales y quebrantahuesos patrullan en busca de carroña, mientras que los buitres leonados planean en grandes grupos térmicos.
El urogallo pirenaico, ave emblemática en peligro de extinción, todavía habita los bosques más densos de pino negro de la zona. Aunque avistarlos es extremadamente difícil, saber que estos bosques son su último refugio añade un valor especial a cada paso por estos senderos. Respetar el silencio y permanecer en los caminos marcados es fundamental para no disturbar a esta y otras especies sensibles.
Historia y Patrimonio de la Serra
La Serra d'Ensija ha sido territorio de pastores durante siglos. Las antiguas cabañas de piedra seca, los corrales y las "orris" (refugios tradicionales de pastores) todavía se pueden encontrar en las zonas de pastos altos. Estos pastores trashumantes subían sus rebaños de ovejas cada verano, aprovechando los ricos pastos alpinos mientras los valles se secaban.
Durante la Guerra Civil española, estas montañas sirvieron de ruta de escape para republicanos que huían hacia Francia. Senderos ocultos entre los bosques y pasos elevados en las crestas permitían cruzar la zona controlada, aunque las condiciones eran extremadamente duras, especialmente en invierno. Algunas guías locales todavía recuerdan historias transmitidas de generación en generación sobre estos acontecimientos.
En el siglo XX, la sierra estuvo amenazada por proyectos hidroeléctricos que pretendían construir embalses en los valles adyacentes. Gracias a la movilización de grupos ecologistas y montañeros, estos proyectos fueron abandonados, preservando el carácter salvaje de la zona. Hoy, la Serra d'Ensija forma parte del plan de protección de espacios naturales de Cataluña, aunque sin un estatus de parque natural que restrinja el acceso.
Consejos Prácticos para la Ascensión
La mejor época para ascender a la Serra d'Ensija es de junio a octubre, cuando la nieve ha desaparecido de las zonas altas y los pasos técnicos son seguros. Julio y agosto ofrecen las mejores condiciones meteorológicas, aunque también son los meses con más afluencia. Septiembre es ideal para quienes buscan tranquilidad, con temperaturas suaves y colores otoñales comenzando a teñir los bosques.
Es imprescindible llevar agua suficiente (al menos 2 litros por persona), ya que las fuentes son escasas en las zonas altas. Protección solar, gorra y gafas de sol son esenciales, pues la radiación a estas altitudes es intensa. Las condiciones meteorológicas pueden cambiar rápidamente, así que conviene llevar una capa impermeable y ropa de abrigo, incluso en verano. Las tormentas de tarde son frecuentes en verano, por lo que es recomendable iniciar la ruta temprano y planificar estar de vuelta antes de las 15:00.
El refugio de Sant Jordi, aunque básico, permite pasar la noche y dividir la ruta en dos jornadas más relajadas. No tiene guardería permanente, pero está abierto todo el año y dispone de chimenea, literas y agua de manantial. Para quienes prefieren mayor comodidad, la cercana población de Castellar de N'Hug ofrece alojamientos rurales y restaurantes. Desde La Tor de Montclar, el acceso en coche hasta el punto de inicio tarda unos 40 minutos por carreteras de montaña en buen estado.
Combinando la Serra d'Ensija con Otras Rutas
La Serra d'Ensija se presta perfectamente para diseñar un fin de semana completo de montañismo en el Alt Berguedà. El primer día se puede dedicar a la ascensión a la cumbre principal, y el segundo explorar las Fonts del Llobregat, que nacen a pocos kilómetros en la vertiente oriental del Puig de Pla del Voltor. Esta combinación permite conocer dos de los tesoros naturales más importantes de la región.
Otra opción es combinar la Serra d'Ensija con la ruta del Canal de Piguillem, que discurre por la vertiente sur del Cadí. Ambas rutas comparten paisajes de alta montaña pero con caracteres muy diferentes: mientras Ensija ofrece crestas aéreas y vistas amplias, el Canal de Piguillem es una ruta de barranquismo seco entre paredes verticales. Esta diversidad convierte la zona en un destino ideal para montañeros que buscan variedad.
Para familias o grupos con diferentes niveles, se puede diseñar un día en el que unos asciendan a la cumbre mientras otros exploran el valle del Gresolet, al norte del Pedraforca, una ruta mucho más suave y accesible que termina en el refugio Lluís Estasen. Al finalizar, todos pueden encontrarse en Saldes o Gósol para compartir experiencias y disfrutar de la gastronomía local.
Información práctica
5-6 horas
Moderada
Junio a octubre
35 km (40 min)
2.382 m
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