El yacimiento paleontológico de Fumanya, en el municipio de Fígols, alberga más de 3.500 huellas de dinosaurio del Cretácico superior impresas en una pared vertical de 100 metros. Es el mayor yacimiento de icnitas de titanosaurios de Europa y una ventana única a la vida en el Pirineo hace 70 millones de años.
Un descubrimiento espectacular en una mina a cielo abierto
Las huellas de Fumanya fueron descubiertas en 1985 por el geólogo Àngel Galobart durante trabajos de prospección en las minas de carbón de Fígols. Al quedar expuesta una pared rocosa tras la explotación minera a cielo abierto, aparecieron centenares de impresiones circulares y ovaladas en la superficie de la roca. Galobart identificó inmediatamente que se trataba de icnitas (huellas fósiles) de dinosaurios.
Los estudios paleontológicos posteriores confirmaron que las huellas pertenecían a titanosaurios, grandes dinosaurios herbívoros cuadrúpedos del grupo de los saurópodos. Estos animales llegaban a medir 15 metros de longitud y pesar varias toneladas. Las huellas muestran las impresiones de las cuatro patas: las delanteras más pequeñas y redondeadas, las traseras mucho más grandes y con marcas de garras.
Lo extraordinario de Fumanya no es solo la cantidad de huellas (más de 3.500 catalogadas), sino su disposición: la pared donde están impresas ha quedado en posición vertical debido a los movimientos tectónicos que formaron el Pirineo. Esto significa que lo que hoy vemos como una pared vertical era hace 70 millones de años el suelo plano y fangoso de una llanura costera por la que caminaban manadas de dinosaurios.
Las huellas quedaron fosilizadas de la siguiente manera: los titanosaurios caminaban por barro húmedo junto a un lago o estuario. Sus enormes patas dejaban impresiones profundas. Poco después, el barro se secó al sol y se endureció. Luego, nuevos aportes de sedimento cubrieron las huellas, protegiéndolas. Con el paso de millones de años, los sedimentos se convirtieron en roca (arenisca) y los movimientos tectónicos del plegamiento alpino que formó el Pirineo levantaron y rotaron estos estratos hasta dejarlos verticales.
Los titanosaurios del Pirineo: gigantes herbívoros
Los titanosaurios eran un grupo de dinosaurios saurópodos (herbívoros de cuello largo) que dominaron los ecosistemas terrestres durante el Cretácico superior, hace entre 90 y 66 millones de años. Fueron los últimos grandes dinosaurios antes de la extinción masiva del final del Cretácico.
Los titanosaurios de Fumanya vivían en un entorno muy diferente al Berguedà actual. Hace 70 millones de años, esta zona no era una montaña sino una llanura subtropical al borde del mar de Tethys (el antecesor del Mediterráneo). El clima era cálido y húmedo, con bosques de coníferas, helechos arbóreos y palmeras. Los ríos formaban deltas y lagunas costeras donde vivían cocodrilos, tortugas, peces y diversos tipos de dinosaurios.
El análisis de las huellas permite deducir información sobre el comportamiento de estos animales. La presencia de rastros paralelos de varios individuos sugiere que los titanosaurios se desplazaban en manadas, probablemente para protegerse de los depredadores. Las huellas pequeñas junto a otras grandes indican la presencia de crías que caminaban junto a los adultos.
La profundidad de las icnitas (algunas llegan a 40 cm de hondura) indica que el terreno estaba muy blando y que los animales eran extremadamente pesados. Los paleontólogos calculan que algunos de los titanosaurios de Fumanya pesaban entre 15 y 20 toneladas, equivalente al peso de tres o cuatro elefantes africanos adultos.
El mirador y el Centro de Interpretación
Para observar las huellas se ha construido un mirador panorámico situado frente a la pared de icnitas, a unos 50 metros de distancia. Desde el mirador se domina la pared completa y se pueden apreciar los rastros de huellas que se suceden en dirección diagonal.
Hay paneles informativos con ilustraciones que explican cómo era el paisaje del Cretácico, qué aspecto tenían los titanosaurios, cómo se formaron las huellas y cómo se produjo la fosilización. También hay réplicas a escala real de huellas que los visitantes pueden tocar.
En la antigua mina de Fumanya, a pocos metros del mirador, se encuentra el Centre d'Interpretació, un pequeño espacio museístico que profundiza en la geología y paleontología del yacimiento. La exposición incluye:
- Maquetas del entorno geográfico del Cretácico superior
- Réplicas de esqueletos de titanosaurios y otros dinosaurios pirenaicos
- Colección de fósiles de plantas y animales del Cretácico del Berguedà (hojas fósiles, conchas de moluscos, dientes de cocodrilo)
- Audiovisual sobre la extinción de los dinosaurios hace 66 millones de años
El centro organiza visitas guiadas para grupos escolares y familias, con actividades educativas como talleres de identificación de huellas y excavación paleontológica simulada.
Otros yacimientos de dinosaurios en el Berguedà
Fumanya no es el único yacimiento de icnitas del Berguedà. En las últimas décadas se han descubierto varios puntos con huellas de dinosaurio en la zona:
Vallcebre: Yacimiento con huellas de hadrosaurios (dinosaurios herbívoros de pico de pato) del Cretácico superior. Se encuentra a unos 15 km de Fumanya, junto al río Bastareny. Acceso libre y gratuito.
Figols: Además de Fumanya, hay otros afloramientos con icnitas en diferentes puntos del municipio de Fígols, descubiertos en los últimos años. No están acondicionados para visitas turísticas.
Berga: En el casco urbano de Berga, junto al río Llobregat, se encontraron en 2012 huellas de saurópodos en una losa de arenisca. Hoy están protegidas y no son visitables.
Estos hallazgos confirman que el Berguedà fue, durante el Cretácico, una región densamente poblada por dinosaurios de diversas especies. Es posible que en el futuro se descubran nuevos yacimientos a medida que se exploren más afloramientos rocosos de esta edad.
Visita práctica y cómo llegar
El yacimiento de Fumanya está en el municipio de Fígols, a unos 25 minutos en coche desde Montclar. Se accede por la C-16 hasta Cercs, y desde ahí por una carretera local señalizada que sube hasta Fumanya (5 km).
Acceso al mirador: Libre y gratuito durante todo el año. Hay aparcamiento junto al mirador. La visita al mirador y la pared de icnitas dura unos 20-30 minutos.
Centro de Interpretación: Abierto fines de semana y festivos de abril a octubre, de 10 a 14 h y de 16 a 18 h. Entrada: 3 EUR adultos, 2 EUR niños. Las visitas guiadas al yacimiento se reservan en la Oficina de Turismo del Berguedà (tel. 938 216 384).
Mejor época: Primavera y otoño, con buen tiempo. Evitar días de lluvia o viento fuerte, ya que el mirador está expuesto. En verano puede hacer mucho calor (llevar agua y gorra).
Recomendaciones: Llevar prismáticos para observar mejor los detalles de las huellas en la pared. Combinar la visita con el Museo de las Minas de Cercs (10 minutos en coche), que explica la historia minera que permitió descubrir las icnitas.
Información práctica
Libre y gratuito todo el año
Primavera y otoño (evitar lluvia y viento)
25 min en coche
Descubre el Berguedà desde La Tor de Montclar
Masía del siglo XV con piscina interior, ideal para grupos de hasta 20 personas
Consulta disponibilidad


